Criadero de caracoles - Como montar una granja de caracolesCriadero de caracoles

Criadero de caracoles

Como montar una granja de caracoles

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Para comenzar hay que hacerse de la idea que criar caracoles es un negocio lento. La cría de caracoles se ha vuelto una moda en España y algunos otros países de diferentes lugares del mundo especialmente de Latinoamérica –Perú, Argentina, Uruguay, etc…

Por que montar una granja para criar caracoles

Montar una granja para criar caracoles es una actividad que nos puede llegar a dar –con el tiempo– buenos dividendos si la enfocamos del modo correcto. Requiere de una infraestructura relativamente sencilla y una mínima inversión, pero, con el correr del tiempo puede darnos altos beneficios.

Criar caracoles

Criar caracoles

“Criar caracoles con finalidad alimenticia va a requerir que contemos con un solar” más o menos amplio para instalar nuestro criadero de caracoles. Es importante tener en cuenta la composición del suelo, dado que los moluscos terrestres van a necesitar de una serie de minerales los que van a permitirles su correcto desarrollo. Por norma general suelen colocarse una serie de soportes que van a servirles de cobijo y lugar de cría. También va a ser importante cuidar la vegetación, poniendo especial dedicación en fomentar las plantas que más nos interesen para que se alimenten.

También va a resultar muy importante, el buen cercado de la granja de caracoles, ya sea para evitar su huída como para evitar que los depredadores puedan dar rienda suelta a su voracidad.

Los caracoles alcanzan buenos precios en el mercado, su carne es utilizada tanto para el consumo humano como así también, para la elaboración de productos cosméticos y otros tantos productos derivados por lo que parece ser una buena opción plantearse criar caracoles. Dependiendo del rumbo que queremos darle a nuestra granja de caracoles nos inclinaremos por criar una u otra variedad de caracoles, aunque los especialistas recomiendan comenzar por las especies autóctonas ya que son las que mejor van a adaptarse a las condiciones de la zona.

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Cada año se comercializan en todo el mundo más de 300.000 toneladas de carne de caracol. Se trata de un producto cuya demanda va en aumento y viene de la mano de un mercado de alto poder adquisitivo especialmente en países europeos. Un plato de escargots en un restaurante parisino, puede alcanzar a costar entre 30 y 50 euros. En muchos países están comenzando a funcionar plantas de procesamiento de productos derivados del caracol

Derivados del caracol

Derivados del caracol

Variedad de productos derivados del caracol

Estas plantas no solo apuntan a la comercialización de la carne de caracolcongelada y precocida-, sino además a lo que en la jerga se denomina “la mucina de los caracoles”, conocida desde hace años como la baba del caracol que tiene múltiples  usos en la industria cosmética y también dermatológica. Para conocer un poco más sobre este tipo de emprendimiento estuvimos investigando un poco y queremos trasmitirles lo que pudimos averiguar.

Los caracoles Helix Aspersa, la especie más común, los llamados caracoles de jardín, los caracoles de tierra es un crustáceo que por lo general combatimos para que no invadan nuestro jardín, son una plaga.

Se trata de una especie invasora, traída a América por los inmigrantes europeos con la simple finalidad de cocinarlos para ser usados como alimento, porque en América no hay una gran cultura en comerlos pero si en Europa. Y se han adaptado muy bien a los climas de países como Argentina, Uruguay, etc.

En un principio la gente tenía como objetivo de negocio la cría de caracol para exportar su carne. Esto no dejaba de tener diversos problemas entre ellos, el rendimiento por hectárea o por unidad productiva porque no era lo que se tenía pensado además, existía el problema de logística y acopio de la producción que había que tenerla disponible en el momento adecuado. Todos estos contratiempos hacían en un principio que la actividad resultara difícil.

Del caracol no se desperdicia prácticamente nada, es un producto sin igual y se lo puede aprovechar al 100%, es por ello que diversificarse es la mejor estrategia para afrontar los desafíos a futuro.

Además de su carne, los caracoles nos proporciona los siguientes productos secundarios (Subproductos) : las ovas, la concha, la baba, el ácido úrico, los excrementos y vísceras. Del caracol no se desperdicia absolutamente nada, es por ello que resulta imperativo aprender a gestionar los productos derivados del caracol”. Si se desconocen y no se dedica tiempo a la investigación, muy poco se podremos avanzar. Para todo emprendedor la capacitación constante resulta fundamental al igual que rodearse de especialistas.

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El caviar de caracol para algunos tiene sabor a tierra lo que lo diferencia notablemente del tradicional, además de tratarse de un producto con una textura mucho más compacta lo cierto es que definir el sabor de tan delicado plato gourmet como que sabe a tierra es difícil hacerlo al primer bocado. El caviar blanco de caracol, brillante como perlas de mar, son como burbujas que explotan en variados sabores dentro de la boca. El proceso para la cría de caracoles para la extracción de sus huevas es costoso y bastante dificultoso. Hay que tener en cuenta que solo sobrevive el 50% de los caracoles. Lo dificultoso de este proceso y su grado de pureza hacen que este producto pueda alcanzar los 1.800 euros por kilo. Portugal es gran productor de caviar blanco siendo España su mercado principal, aunque están en tratativas para comenzar a comercializarlo en China, Emiratos Árabes y Singapur…

Caviar de caracol

Caviar de caracol

Caviar de caracol un producto gourmet

El tamaño de los huevos de caracol es similar al de las huevas del salmón. Sin embargo su sabor no recuerda para nada el mar. Al saborearlos en la boca saben agrestes, con ciertos matices a bosque, tierra, hierba fresca… Su temperatura ideal de consumo es de 5ºC. Cuesta poco imaginarse acompañándolos con un buen vino o cava. Algunos catadores los han bautizado como perlas de Afrodita por sus supuestas cualidades afrodisiacas.

“El caviar de caracol, figura en las listas de los mejores restaurantes gourmet y, en Portugal, donde” hasta hace muy poco tiempo era un producto impopular ya es exportado a mercados como el español y francés.

Más conocido como caviar blanco, es muy diferente del tradicional, hasta el punto de que puede considerárselo el “exponente máximo opuesto”.

Mientras el caviar común tiene “sabor a mar”, el caviar de caracol puede ser considerado como lo opuesto porque, además de tener “sabor agreste”, presenta “una hueva mucho más compacta, que no se deshace con tanta facilidad”.

Todo esto termina dándonos como resultado “una interesante explosión de sabor muy diferente al del caviar tradicional”. Cuando nos llevamos a la boca las perlas de este manjar, llegamos a experimentar un dulce sabor a champiñones, muy similar al de remolachas muy fuertes.

El caviar de caracol o caviar blanco procede de las huevas del “Hélix Aspersa Máxima”, el caracol de máxima calidad para el consumo.

La crianza de los caracoles

La producción de huevas de caracol va a requerir de un minucioso y lento trabajo de laboratorio.

Los caracoles se crían en instalaciones especialmente acondicionadas, donde son escogidas cuidadosamente las perlas de caracol las que después serán debidamente procesadas.

A lo largo del lento proceso se pierde un elevado número de ejemplares (hay que considerar que los caracoles tienen una tasa de mortalidad del 50%), y son descartadas las huevas que quedan defectuosas tras haber sido sometidas al tratamiento.

Esto es precisamente lo que eleva su precio, el enorme grado de dificultad de su procesamiento, “haciendo que el precio base del caviar de caracol alcance hasta los 1.800 euros por kilo”.

Tal y como ocurre en Francia, el caviar de caracol, un producto emergente  está posicionado como un producto gourmet, en buena parte, por su elevado precio, convirtiéndolo en prohibitivo para la mayoría de consumidores, y por otra, por la falta de experiencia “en la degustación de este producto”.

España es el principal mercado del caviar de caracol portugués, aunque ya está comenzando a hacerse presente en Francia, y también están buscando comercializarlo en países como los Emiratos Árabes Unidos, China o Singapur, todos ellos “mercados que consiguen asimilar más rápidamente el sabor” único de este innovador producto gourmet.

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La carne producida por la cría de caracoles de tierra (escargots) tiene alto valor proteico y, presenta los siguientes beneficios: 1. Lubrica las vías respiratorias ayudando en la cura de enfermedades respiratorias. 2. Al ser una carne rica en calcio y acido polisaturado se la recomienda contra el colesterol y raquitismo. 3. Su alto contenido de minerales y de hierro hace que su consumo resulte altamente beneficioso para mujeres en estado de gestación y en el periodo de lactancia…

El cuerpo de los caracoles se encuentra dividido en tres partes: 1. Cabeza. 2. Pie. 3. Masa visceral compuesta por el hígado, corazón, riñón y parte de los intestinos y es la parte del cuerpo que está ubicada dentro de la concha de los caracoles. La concha del caracol, que está compuesta de carbonato de calcio, varía según las especies de caracoles.

Cría de caracoles de tierra

Cría de caracoles de tierra

Cría de caracoles de tierra en su ambiente natural

En su ambiente natural los caracoles tienen una fase de hibernación que se da en la época invernal, en esta etapa sobreviven de sus reservas, la fase de hibernación ocurre cuando las temperaturas son inferiores a los 7ºC, durante esta fase su actividad pasa por períodos de letargo cuando las condiciones ambientales se vuelven adversas a este breve periodo de letargo se lo llama de estivación. De la primavera al otoño es cuando los caracoles se reproducen.

Por ejemplo, en Lima, Perú, los caracoles no pasan por la fase de hibernación por lo tanto se puede producir la cría de caracoles de tierra durante todo el año, en contrario, en las zonas donde si pasan por el período de hibernación el 70% de los escargots alcanzan su tamaño de cosecha antes de invernar y el restante 30% lo hace luego de la fase de hibernación, estos últimos van a necesitar de un periodo de engorde de unos 20 días. Los países que cuentan con la actividad más desarrollada, cuentan con granjas que cumplen con el ciclo completo y granjas dedicadas solo al engorde.

La antítesis del ejemplo anterior es el de una granja en Mallorca, España, que se especializa en la especie Hélix aspersa y ocupa una área de más de 1.200 m2 donde produce 6 toneladas anuales de caracoles, los que comercializa a 10€ por kilo; en la actualidad están experimentando con el caviar de caracol.

En algunos restaurantes de alta gama de Brasil, el plato con una docena de escargots se vende a U$D 12,00. El plato de caracoles es servido con una mantequilla hecha a base de diferentes hierbas.

La cría de caracoles de tierra puede también estar destinada a la producción de baba de caracol, la cual, como ya es bien sabido, resulta beneficiosa para humectar la piel, especialmente su elasticidad y atenuar las lineas de expresión. Con la baba de caracol se preparan champús, cremas, lociones, jabones y ampollas capilares. La baba de caracol tiene una proteína disuelta llamada Elicina. Esta proteína del caracol es muy delicada y debe embasarse en frascos trasparentes y no deben estar expuestos a la luz.

La especie apropiada para la cría de caracoles de tierra

“La Hélix aspersa es la especie apropiada para la cría de caracoles de tierra, porque tiene la” cualidad de ser una especie de rápido crecimiento además de ser prolifera y rustica. Esta es la especie más utilizada en los criaderos de España, Estados Unidos, Italia, Francia y Brasil. Además, se trata de la variedad que mejor se adapta a los diferentes tipos de clima y tiene la capacidad de reproducirse hasta altitudes de 1.000 m.s.n.m.

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Si estas pensando en la creación de una nueva empresa, rentable y que no requiera de una gran inversión deberías apostar por criar caracoles para la venta. La cría de caracoles vale la pena porque estos moluscos tienen muchas propiedades nutritivas, que para algunos chefs es un manjar. Para otros, los caracoles son la base de algunas medicinas naturistas o productos de belleza…

Criar caracoles para la venta es una actividad que se encuentra en pleno desarrollo a nivel mundial, ya que su consumo no deja de crecer día a día sobre todo gracias a las propiedades alimenticias, sanitarias y gastronómicas que tienen estos moluscos.

Se calcula que el consumo mundial de caracoles comestibles terrestres sobrepasa ampliamente las 300 mil toneladas anuales. En estudios realizados a nivel mundial, los especialistas aseguran que en los próximos 20 años el consumo de caracoles se verá multiplicado por cinco, hasta alcanzar 1.5 millones de toneladas anuales.

Criar caracoles

Criar caracoles para la venta

Por qué criar caracoles para la venta

Porque el valor promedio del kilo de caracoles puede sobrepasar los cuatro o cinco dólares. Entonces si dentro de tus planes esta montar un criadero de caracoles abierto, podrás obtener hasta un kilo por metro cuadrado, y con un criadero de tipo intensivo cerrado podrás obtener muchos más.

Además, debes tener en cuenta que el valor de de los caracoles va incrementándose entre un 8 y un 10% año tras año, entonces ¿qué esperas para iniciar tu propio criadero?

Para comenzar “en el negocio de criar caracoles para la venta es necesario disponer de un lugar que se pueda” transformar rápidamente en criadero. Hay dos tipos de criaderos, pueden ser abiertos o intensivos. Si son abiertos no vas a necesitar de grandes inversiones, pero si vas a optar por uno intensivo éste debe ser cerrado y con temperaturas controladas, es decir, tienes que hacerte a la idea de una inversión más importante.

Vas a necesitar instalar mesas, jaulas y contenedores autoconstruidos o comprados para poder poner tus caracoles. Éstos deben ir separados según su clasificación, la cual debe hacerse al comienzo de la recolección, y debes prestar especial atención en seleccionar según tamaño, la conformación de su concha y su estado general.

Después de 30 a 45 días (ten en cuenta que no todos los moluscos comienzan su ciclo reproductivo al mismo tiempo), podrás obtener las primeras crías o alevines. Éstas deberás  pasarlas a los contenedores diseñados para tal fin. Pasados los primeros 30 días los vuelves a mover a otro contenedor dónde vas a dejarlos otros 60 días; ahí es cuando los caracoles engordaran y obtendrán el peso y tamaño para ser vendidos.

El público consumidor va a ser variado, ya que tu producto va a ser consumido por restaurantes, y también empresas de cosmetología, por los grandes beneficios que tienen los caracoles para la piel.

Si te interesa criar caracoles para la venta, lo primero que vas a tener que hacer es definir las especies adecuadas para tal fin, su alimentación, enfermedades, características y ciclos reproductivos.

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Caracol Portugala inchoata

Nombre: Portugala inchoata (Morelet, 1845)
Clase: Gastropoda
Sub clase: Pullmonata
Orden: Stylommtophora
Sub orden: Sigmurethra
Súper familia: Helicoidea
Familia: Hygromiidae
Género: Portugala
Comestible: Si

“El caracol Portugala inchoata es una especie de caracol con concha de tamaño medio grande, entre 15-20 mm x 17-23”, brillante y traslucida, fina, globosa, por arriba cónica, por debajo abombada, de coloración pardo amarillenta, con una muy fina banda dorsal color pardo rojizo, dicha banda ocupa la periferia de todas las vueltas lo que permite el rápido reconocimiento de la especie. De forma no tan destacada aparece otra banda dorsal, en contraste, por su claridad, con el color de fondo. Entre estas dos bandas mencionadas queda la sutura. Ombligo muy estrecho…

El caracol Portugala es un caracol de espira cónica con grados de elevación variables. Tiene cinco vueltas y medias iníciales de crecimiento lento y regular, la última vuelta redondeada en la periferia levemente y progresivamente descendente desde la quinta parte final. Sutura aserrada por las estrías y de profundidad media.

Protoconcha de 1 ¼ a 1 ½ vueltas de superficie lisa. Abertura amplia, redondeada y de posición casi vertical. Peristoma interrumpido, recto, fino, agudo y cortante. No reflejado en toda su extensión salvo en el área umbilical.

Portugala inchoata

Caracol Portugala inchoata

Hábitat del caracol Portugala inchoata

El Portugala es un caracol que habita en zonas frescas de valles, prados, terrazas aluviales, bosques y ambientes rurales donde muestra su predilección por los bordes de arroyos, detritos, zarzas y otros tipos de arbustos, hendiduras en rocas, viejos muros, piedras amontonadas, vegetación de taludes, etc.

El caracol Portugala inchoata es una especie muy abundante en el oeste de la Península Ibérica, en especial al norte de Lisboa, Portugal, es una de las especies de caracoles características de Galicia y Portugal, en Galicia su presencia resulta de importancia. También aparece en Asturias, León y Zamora.

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Imagen: caracooles.com

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Nombre: Rumina decollata (Linnaeus, 1758)
Nombre común: Caracol degollado o destructor
Familia: Subulinidae
Sinónimos: Helix decollata Linnaeus, Stenogyra decollata Binney, Bulimus decollatus Pfeiffer, Bulimus multilatus Say (from Pilsbry, 1946)

El “Rumina decollata, vulgarmente conocido como caracol degollado o destructor o caracola, es una especie voraz”, omnívora, con capacidad de alimentarse tanto de materia vegetal como de origen animal, su voracidad es tal que lo lleva a alimentarse de otros caracoles y moluscos, así como de sus puestas, pequeños insectos, etc. A diferencia de otras especies de caracoles, el Rumina tiene la capacidad de auto fecundarse.

Debido a esa dieta malacófaga se los emplea para el control biológico de plagas de caracoles, considerados beneficiosos, ya que eliminan más caracoles en los huertos que los daños que ellos mismos pueden llegar a ocasionar con su ingesta de vegetales y de lombrices. Pueden constituir colonias aisladas.

Caracol degollado o destructor

Caracol degollado

Morfología del caracol degollado o destructor

Estas características del Rumina decollata fueron la clave para que se lo eligiera para ser introducido en varios países para controlar las plagas de otros tipos de moluscos.

El caracol degollado o destructor tiene una concha solida de forma subcilíndrica, opaca de color marrón uniforme. En los ejemplares juveniles la concha consta de entre 8 y 10 vueltas en forma de espira, los adultos suelen conservar entre 4 y 6 vueltas ya que durante su maduración van perdiendo parte de su concha (de ahí reciben el nombre de degollado).

Tiene su ombligo casi cubierto; apreciándose también en su concha una última vuelta mucho mayor que la penúltima. A medida que el molusco va creciendo, la concha se va rompiendo y desprendiéndose de las primeras vueltas, de modo que la espira queda, , truncada; por esto, los ejemplares juveniles tienen la concha completa, sin el mencionado truncamiento. La estriación es radial, irregular e inclinada. Su estructura cuenta con una abertura ovalada y algo oblicua. Este conjunto de características hace que su concha resulte inconfundible con las de otras especies.

Edad máxima: Suelen vivir entre 1 y 2 años.

Tamaño: En Europa alcanzan un tamaño de entre 29,6 y 41 mm de alto y 11,5 y 22 mm de ancho. En cuanto a su tamaño es una especie de caracol grande, un macrogasterópodo.

Áreas de distribución

El caracol degollado es originario de las costas del Mediterráneo, hoy en día se lo puede encontrar en países muy dispares como EEUU, Canadá, México o Argentina, donde fue introducido para combatir plagas de otros caracoles.

Hábitat

Vive en bordes de caminos, campos de cultivo, jardines, huertas, lugares expuestos y soleados, zonas desérticas, desde el nivel del mar hasta 2.000 metros de altitud.

Tolera bien condiciones secas y ambientes soleados, aunque prefiere lugares frescos, ajardinados junto a la costa y su entorno.

Sistema de reproducción

El Rumina decollata o caracol degollado o destructor es un molusco hermafrodita, pero a diferencia de otras especies de caracoles, el  decollata puede autofecundarse. Sus puestas, entre 30 y 40 unidades, contienen huevos en forma cilíndrica y con cáscara dura, que no superan los 2,5 mm de diámetro, y suelen enterrarlas entre Mayo y Octubre.

Biogeografía

El Rumina decollata o caracol degollado o destructor es un caracol terrestre que se distribuye por las regiones ribereñas del Mediterráneo y, consecuentemente, se lo puede hallar en toda la provincia de Sevilla, siendo Rumina decollata la única especie europea de la familia de los Subulínidos. Puede llegar a ser abundante en ecosistemas antrópicos, como en ruderales, jardines y huertas, en los que haya humedad; soportando a su vez los ambientes soleados, tales como los de estepas o llanuras, así como también las zonas costeras. Se lo puede encontrar desde el nivel del mar hasta los 1.400 m de altitud.

Imágenes: desinsectador.com

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Antes de iniciarse en la cría de caracoles hay que saber que las mejores tierras –sin que sean exclusivas-, son aquellas que tienen orientación al mediodía, si tienen una leve pendiente mucho mejor y con un buen drenaje del suelo para evitar los encharcamientos del agua. Si estás tierras tienen un buen componente de calcio, y turba o humus en abundancia mucho mejor aún…

Hábitat para la cría de caracoles igual a calidad

El hábitat para la cría de caracoles está directamente relacionado con su calidad. Las zonas más idóneas para su proliferación son aquellas influenciadas por ser de clima húmedo y estable –por ejemplo: las marinas-. También son un hábitat ideal aquellas zonas ubicadas en las nuevas zonas de regadío o las vegas fluviales. En territorio español, donde más abundan es en Asturias y Galicia.

Si tomamos como ejemplo a la provincia de Lugo en Galicia, nos encontraremos con que es donde se da la mayor producción de los preciados moluscos. Pero especialmente los de La Coruña, más precisamente los de Pontevedra.

Cría de caracoles

Cría de caracoles

Hábitat y calidad de la cría de caracoles

“Los sitios más idóneos para la cría de caracoles, son las zonas de influencia marina, por tener” una climatología más húmeda y estable. También en las vegas fluviales y en las nuevas zonas de regadío. En España, donde más abundan es en Galicia y en Asturias. Galicia y en concreto la provincia de Lugo es la de mayor producción. Pero los de La Coruña y especialmente los de la provincia de Pontevedra, son los de peor calidad por ser las tierras pobres en cal y de elevada acidez. En Asturias son algo mejores. Pero los de mejor calidad son los de la vega del río Cinca, seguidos de los procedentes de los regadíos del río Segre en la provincia de Lleida y toda la zona del litoral del Levante.

Explotación al aire libre

Hay numerosos aspectos a tener en cuenta para la cría de caracoles entre ellos: el manejo, alimentación, hábitat, materiales, rutina de cuidados, tratamientos, oportunidad, etc., que de desatender uno solo de estos factores puede dar por el traste con todo el trabajo y el dinero empleados.

En algunas unas zonas determinadas prefieren especies y variedades de caracoles concretas, en general y por gran mayoría, los más apreciados son los llamados caracol de huerta, “Petit gris” en Francia (género Hélix, especie aspersa, variedad normal), cuyo peso oscila entre 5 y 17 g y el diámetro de la concha varía entre 24 y 36 mm. Al final de temporada, al hacer la clasificación por lo general salen un 70% de terminados o 1ª, un 17% de 2ª y un 13% de alevines. Con estos alevines, sobran para reiniciar la siguiente temporada. Hay que tener en cuenta que las variedades de caracoles pueden ser: enanas, normales, grandes y máxima o gigante. Esta última puede tener un diámetro mayor de 45 mm suele darse en plantaciones de árboles y tiene la carne del manto de color negruzco. Esta variedad solamente es apreciada en la comunidad de Madrid.

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La cría intensiva de caracoles tiene como objetivo optimizar y acelerar todas las fases del desarrollo del animal pero fundamentalmente su fase reproductora, teniendo la ventaja fundamental de poder controlar y manipular todos los factores que intervienen en  su ciclo biológico como son la alimentación, la temperatura, la humedad, la composición del terreno, etc., así como lograr la mejora genética de los ejemplares, la higiene y la salud de los individuos con el fin de obtener un producto que por su tamaño, textura y sabor alcancen calidad de consumo y exportación, maximizando  los volúmenes de producción, y evitando perdidas por enfermedad, malnutrición, muerte, ataque de predadores o fuga de individuos.

Si bien existen por lo menos tres formas de explotación comercial de estos moluscos –cría extensiva, cría intensiva y mixta-, la cría intensiva de caracoles en condiciones artificiales posee algunas ventajas que inciden directamente sobre el rendimiento final de esta rentable explotación  económica. En primer lugar este tipo de cultivo permite un mayor aprovechamiento de la superficie, brindando un rendimiento superior por unidad de la misma y teniendo como ventaja el hecho de poder instalar criaderos en regiones cuyas condiciones ambientales son desfavorables a la especie.

Cría intensiva de caracoles

Cría intensiva de caracoles

Usualmente los recintos o salas utilizados para este tipo de producción se organizan espacial y estructuralmente  de acuerdo a las distintas fases del ciclo vital de los animales y de su procesamiento y elaboración para la venta, dependiendo del tamaño, complejidad y capacidad de la planta industrial. Es importante señalar que la cría intensiva de caracoles puede realizarse de diversas formas, de acuerdo al capital inicial de inversión disponible, alcanzando diferentes niveles de productividad y calidad (criaderos domésticos, granjas, plantas industriales, etc.).

Dichas fases pueden incluir la fase de cría, de engorde,  de procesado y de comercialización. La primera de estas comprende a su vez dos subfases: la primera, en la cual el individuo alcanza los 0.5 grs. de peso y dura alrededor de un mes, y la segunda, en la cual los ejemplares alcanzan los 0.5 grs. de peso y dura 2 meses aproximadamente. En la fase de engorde se espera que los animales lleguen a pesar 10 grs. en cuatro meses. Si a esto le sumamos el periodo de copula, postura e incubación –con una duración aproximada de un mes-, se puede determinar en ocho meses el tiempo total de una producción completa.

Las condiciones ambientales de los recintos o “salas” se manipularán de acuerdo a las necesidades de cada fase evolutiva del animal, teniéndose en cuenta para ello la temperatura, la humedad  y el fotoperíodo, favoreciéndose la estimulación del caracol a comer y reproducirse rápidamente e incluso reduciendo o evitando los periodos de hibernación.

Con el objetivo de intensificar la fase reproductora y posterior desarrollo del animal, muchos criadores prevén una sala de reproducción y maternidad y otra de incubación.

“Una de las ventajas de la cría intensiva de caracoles es la posibilidad de controlar a los parentales”, ya que la capacidad reproductiva de los mismos se ve afectada por la cantidad de desoves realizados, la edad, el stress, la consanguinidad de los individuos que se aparean, etc., obteniéndose con el tiempo una producción de cada vez menor calidad en cuanto al numero de descendencia, tamaño, calidad alimenticia, salud -entre otros- y viéndose afectados los volúmenes de producción en el tiempo. El control de los parentales  posibilita además una mejora genética de las poblaciones y de la raza en general –entre las cuales es el Helix Aspersa el más utilizado para consumo humano-,  práctica que desde hace años se realiza en el sector ganadero pero que es incipiente en la cría intensiva de caracoles en cautiverio.

En la fase de engorde los alevines obtenidos se trasladan a otra sala, o se distribuyen en granjas dedicadas a tal actividad. El espacio y la organización de las estructuras aportadas a tal fin dependerán de la capacidad de la planta o criadero y de los volúmenes que pueda contener. Lo mas importante en esta fase es la alimentación que usualmente se elabora en el mismo criadero a base de harinas de cereal, así como la implementación de medidas necesarias para evitar la proliferación de bacterias, hongos, etc., que pudieran afectar la calidad del producto final. Muchos criadores siembran plantas dentro de estos recintos para garantizar el microclima ideal para el desarrollo de los animales hasta alcanzar el tamaño óptimo para su comercialización, incorporando incluso algunas que cumplen una función estrictamente bactericida, ya que en la cría intensiva de caracoles se intenta ante todo evitar el uso de químicos y/o aditivos que no estén elaborados orgánicamente, razón por la cual la profilaxis es materia de relevancia y estudio permanente en el sector.

Una vez alcanzado el tamaño y peso ideal se procederá a la selección y purga de los ejemplares para su posterior recolección, procesamiento, embalaje y comercialización.

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Cría intensiva de caracoles

El mercado de cría de caracoles comprende desde el productor domestico hasta los grandes productores o acopiadores. Las instalaciones para cría de caracoles necesarias para comenzar con la explotación dependerán mayormente  de la fase de la actividad productiva a la que deseen dedicarse (producción de huevecillos, animales vivos,  pulpa, procesamiento, embalaje, acopio, comercialización, etc.). Estos factores van a determinar el tipo de complejidad que alcance el criadero de caracoles y las instalaciones e  insumos necesarios para llevar a cabo la actividad. No obstante los altos niveles de desarrollo que esta actividad puede alcanzar, la cría de caracoles suele ser considerado una actividad de bajo coste con altos rendimientos económicos.

Instalaciones para cría de caracoles

Instalaciones para cría de caracoles

Los productores domésticos o pequeños utilizan en sus instalaciones para cría de caracoles materiales económicos o descartables e incluso instalaciones precarias –dependiendo de la imaginación de cada quien– obteniendo sin embargo excelentes resultados. Sin embargo los factores a tener en cuenta a la hora de instalar un criadero de caracoles son prácticamente los mismos para cualquier productor, ya que se trata del cultivo de un animal vivo que depende de determinadas condiciones para crecer y desarrollarse.

Lo primero a tener en cuenta al montar un negocio de este tipo es  la clase de  infraestructura y las instalaciones para cría de caracoles  que se vayan a necesitar. Para ello es fundamental tener en cuenta cinco factores fundamentales:

  • modo de producción (extensivo o intensivo)
  • fases evolutivas del animal
  • necesidades ambientales, alimentarias, etc. del mismo para cumplir su ciclo vital
  • qué es lo que se desea comercializar (animal vivo, pulpa, baba, huevecillos, animal vivo, etc.)
  • capital inicial y tiempo del que se dispone para recuperar la inversión.

Lo primero que se debe determinar a la hora de planificar las instalaciones para cría de caracolesteniendo en cuenta el modo de producción y los volúmenes de recolección esperados-, es el terreno a utilizar: su tamaño (que puede ir desde unos pocos metros cuadrados hasta 1Ha o más), ubicación ( que determinará las condiciones climáticas, lumínicas, etc.), la composición de la tierra (minerales, humus, grado de alcalinidad), los vegetales que es capaz de producir (ya que se espera que puedan servir para alimentación de la población, como bactericidas o humidificadores, etc.). Con más razón estos factores deberán ser tenidos en cuenta en caso de tratarse  de una cría extensiva, ya que en el caso de la cría intensiva todas estas variables pueden controlarse y manipularse artificialmente a fin de elevar la productividad y calidad de los animales. En el primer caso será necesario un terreno más amplio, rico en minerales y otros nutrientes así como un apropiado grado de alcalinidad, etc. También adquiere aquí  relevancia la ubicación del mismo, ya que los caracoles como cualquier otra especie de animales requiere de condiciones ambientales específicas para el cumplimiento de su ciclo biológico la vez que necesita determinados vegetales y nutrientes para alimentarse.

Por otra parte, “las instalaciones para cría de caracoles en forma intensiva deberán contemplar la construcción” o montaje de un recinto en  función de las distintas fases del ciclo biológico de los moluscos, así como de las distintas fases de producción, siempre teniendo en cuenta que debería utilizarse la menor cantidad posible de mano de obra, espacio, insumos, energía, etc., con el objetivo de maximizar la rentabilidad de la actividad económica. El equipamiento del mismo incluirá (además de la infraestructura edilicia, agua potable y energía eléctrica) mesas o módulos, estructuras metálicas de sostén, balanzas, elementos de medición de temperatura y humedad, humidificadores y calefacción de ser necesarios, comederos, bebederos  y cámaras refrigerantes, ventilación adecuada (por extracción y mediante la instalación de aberturas permanentes), iluminación (tubos fluorescentes o luz monocromáticas),  siempre dependiendo de los objetivos que el criador se plantee en cuanto al producto que desee comercializar. Así mismo el criadero deberá contar con un sistema de abastecimiento de agua potable y energía eléctrica o gasífera (para iluminación, calefacción, procesamiento, etc.) y otro de evitación de fuga de animales.

Dependiendo del capital disponible así como de la capacidad del criadero y el modo de producción implementado pueden utilizarse diversas estructuras e instalaciones para la cría de caracoles: terrenos abiertos,  bandejas, botellas de envase descartables, jaulas, cajas, mesas, entre otras. Lo más frecuente en las plantas o granjas dedicadas a tal fin es la implementación  de módulos  o paneles verticales plásticos que deberán contar con soporte metálico para mantener su posición,  de modo que se logre incrementar el rendimiento por unidad de superficie utilizada, así como  garantizar la higiene y durabilidad del material. Según el caso se podrá necesitar también tierra enriquecida, goma espuma para la provisión de agua, plásticos para cubrir envases o bandejas o para generar el microclima ideal, bandejas de traslado, etc.

En los criaderos más complejos el espacio es fundamental a la hora de determinar las instalaciones para cría de caracoles. Usualmente este se distribuye en secciones y salas, pudiendo existir 1) sección cría,  que incluirá las salas de  de reproducción,  incubación y primera fase de crecimiento,  segunda fase de crecimiento, engorde o cebo,  hibernación, higienización y farmacia,  elaboración y deposito de alimentos y  control (en donde se examinarán el estado general de los individuos, el tamaño, el peso, salud, calidad, etc., para lo cual se puede contratar los servicios de un veterinario), pudiendo contar también con una sala de purga. En caso de tratarse de un criadero o planta donde también se procese y envase el producto, podrá contar con sección de selección y lavado, procesado, embalaje, etc., así como secciones destinadas al personal.

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Aprender a criar caracoles
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